(Transparencia Internacional). El presidente de Transparencia Internacional, José Ugaz, consideró que la condena al ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, a 9 años y medio de prisión por corrupción, es una señal significativa de que el estado de derecho está funcionando en este país y que no hay impunidad, ni siquiera para los más poderosos.

 

"Lula no es el único político de alto nivel en el foco de las investigaciones de corrupción. El actual presidente, Michel Temer, que está del otro lado del espectro político, también enfrenta cargos de corrupción, al igual que el senador Aécio Neves, que se enfrentó a la ex presidenta Dilma Rousseff en las últimas elecciones presidenciales”, señaló Ugaz.

 

Asimismo, indicó que tras el destape del escándalo Lava Jato, que involucró a políticos de todos los partidos políticos y empresarios más poderosos de dicho país, no sorprende que los investigadores y jueces que llevan este caso se enfrenten ahora a ataques de todas partes. "Esto es prueba que la corrupción no distingue entre ideologías o partidos políticos”, agregó Ugaz.

 

Por ello, Transparencia Internacional ha pedido que se garantice que las investigaciones puedan proceder y que todos los procesos judiciales sean independientes y estén libres de interferencia de cualquier partido político.

 

Cabe recordar que la investigación del caso Lava Jato se centra en los acuerdos corruptos realizados entre políticos y empresarios a cambio de contratos en obras de infraestructura.

 

En diciembre pasado, Transparencia Internacional concedió el Premio Anticorrupción 2016 al equipo de fiscales del caso Lava Jato del Ministerio Público Federal de Brasil, por su valiente y dedicado trabajo en la lucha contra la corrupción.

 

Foto: AP